INOCENCIA, LA BEBÉ DE TITÍ CABECIBLANCO QUE ESTÁ RECIBIENDO CRIANZA ASISTIDA EN EL ZOOLÓGICO DE CALI

 

 

El 27 de diciembre del 2016 nació otra gran historia de muchas que tiene por contar el Zoológico de Cali. Esta vez fue la de una cría de tití cabeciblanco nacida aquel día y que dio un nuevo ambiente a las labores del equipo médico veterinario del Zoo: se convirtió en la primera de su especie en recibir crianza asistida por parte de dicho equipo.

 

Llegó a la clínica al siguiente día de su nacimiento luego de que su cuidador, Juan Carlos Godoy, reportara a los veterinarios que no se encontraba en buenas condiciones de salud. “La bebé no se movía mucho y estaba fría”, comentó David Rodríguez, Veterinario del Zoo. Ese mismo día nacieron dos, el otro bebé se encuentra en buenas condiciones en su exhibición en compañía de sus padres.

 

Al llegar, el equipo de veterinarios activó el protocolo de emergencia para estabilizar a la pequeña que en ese momento pesaba 35 gramos. Le adecuaron un lugar que cumpliera con las condiciones parecidas a su hogar con calefacción necesaria y objetos para la movilidad de la criatura. Y, cómo no, le pusieron nombre, Inocencia.

 

Las estadísticas que realiza el equipo para hacer seguimiento a la evolución y el desarrollo de los animales, confirman que el proceso de crianza asistida de la pequeña Inocencia, ha sido muy exitoso. La línea de peso va en aumento (ya está pesando 45 gramos), los nutrientes que recibe de su alimentación van por encima de sus necesidades, la cantidad de calorías que recibe de sus alimentos está en la proporción ideal. “Es decir, más allá del trabajo manual, también hay un muy buen trabajo de cálculo”, dice Juliana Peña, Veterinaria del Zoo.

 

Lo que más le gusta a la pequeña tití es la nutria de peluche que le situó el equipo para que desarrolle sus habilidades motoras, le gusta tanto que no se pone de buen humor cuando la llevan a lavar. También, le encantan las bolsitas de suero caliente envueltas en sábanas. “Es sorprendente ver cómo un animal tan chiquito se adapta tan bien”, comentó Peña.

 

Normalmente, cuando las crías de esta especie cumplen cinco semanas, se destetan y comienzan a comer sólidos, es decir, se considera que dejan de ser infantes. Por esta razón, el equipo considera que será la edad ideal para que Inocencia, la protagonista del primer caso de crianza asistida de esta especie, sea reintegrada a su exhibición y vuelva a ser parte del grupo de 8 titíes cabeciblancos.